Por Mónica Fernández de TudineroXL

Volver a pensar en la casa propia ya no es una utopía. Pero acceder a un crédito hipotecario en Argentina requiere algo más que querer: exige llegar con el perfil construido. Esto es lo que hay que saber — y lo que hay que hacer — antes de golpear la puerta del banco.
Acceder a una vivienda propia a través de un crédito hipotecario volvió a ser una opción real para muchos argentinos. Pero para que esa posibilidad se concrete, hay que llegar bien preparado. Estos son los puntos claves que tenés que tener en cuenta y revisar si estás pensando en solicitar un crédito.
El Banco Nación (BNA) ofrece actualmente la tasa más competitiva del mercado: 6% TNA + UVA para quienes acrediten sus haberes en la entidad. Los bancos privados arrancan desde el 7,5% anual + UVA.
Un dato importante: si dejás de acreditar el sueldo en el banco con el que tomaste el crédito, la tasa puede subir. Conviene leer bien el contrato antes de firmar.
¿Cuánto necesitás ganar?
Los bancos en general establecen que la cuota no puede superar más del 25% al 30% de los ingresos netos del titular más el cotitular. Para tener una referencia concreta: un crédito de $90 millones a 25 años en el BNA (con tasa preferencial) implica una cuota de $718.000 e ingresos totales de al menos $2,9 millones.
Dato Importante: Se pueden sumar codeudores — hasta dos, siempre que sean familiares directos (padres, hijos o hermanos).
¿Quiénes pueden solicitarlo?
- Empleados en relación de dependencia (con al menos 12 meses de antigüedad)
- Autónomos y monotributistas (con 2 años en la categoría)
- Jubilados y pensionados
La única restricción por edad es que el crédito tiene que estar cancelado antes que el titular cumpla entre 70 o 75 años, según el banco.
Ser “elegible”
Un punto muy importante y sobre el cual ponen la lupa los bancos al momento de analizar a los posibles tomadores de crédito: el perfil crediticio. Eso quiere decir que antes de pensar en la casa, tenés que pensar en algo menos glamoroso: tu scoring
El scoring es algo así como tu historial financiero y eso hoy pesa tanto como los ingresos que puedas demostrar. Incluso, un buen salario con mala calificación o mal scoring puede dejarte afuera del crédito.
Los bancos miran especialmente tu puntaje (scoring). Un número de referencia: más de 800- 900 puntos es ideal.
¿Cómo mejorar el scoring bancario?
- Pagá todo en fecha. Es clave. La tarjeta de crédito, algun prestamo personal o prendario que ya tengas otorgado en banco u otra entidad financiera
- Evitá pagar solo el mínimo de la tarjeta
- No te sobreendeudes
- No pidas muchos créditos juntos
- Mantené cuentas bancarias activas en la misma entidad por muchos años. Eso suma puntos según los expertos.
- No uses todo el límite de compra que te otorga la tarjeta. Eso es visto como un “posible” problema en puerta por los bancos Lo recomendable es usar entre 30% y 50% del límite.

El ahorro previo es indispensable
Como ya dijimos, ningún banco financia el 100% de la propiedad. El tope habitual es el 70%-80% del valor del inmueble, lo que significa que hay que llegar con al menos el 30% ahorrado. Este es, muchas veces, el obstáculo más concreto y el que más tiempo lleva resolver.
Acceder a una vivienda propia a través del sistema financiero es posible, pero requiere planificación. El perfil ideal no se arma de un día para el otro: se construye con historial crediticio limpio, ingresos demostrables, ahorro acumulado y documentación en orden.
Entonces: si estás pensando en un crédito hipotecario, empeza por:
- Ordenar tus finanzas
- Mejorar tu scoring o perfil crediticio
- Estabilizar y aumentar tus ingresos
- Ahorrar para hacer frente al porcentaje que no financia el banco