Por Fernando Esperón
A tres décadas de la creación del Sistema de Riesgos del Trabajo, la prevención se consolidó como eje central de la protección de los trabajadores. La siniestralidad laboral cayó 54%, los fallecimientos se redujeron 79% y más de 9 millones de personas cuentan hoy con cobertura en todo el país.
En 1996, cuando comenzó a funcionar el Sistema de Riesgos del Trabajo, el desafío fue construir una estructura capaz de brindar cobertura a millones de trabajadores y dar respuesta a los accidentes laborales. Treinta años después, el sistema evolucionó hacia un modelo obligatorio de reparación integral, donde la prevención ocupa un lugar central y la seguridad laboral forma parte de la gestión cotidiana de las organizaciones.
Los resultados permiten dimensionar esa transformación. Desde la creación del sistema, la siniestralidad laboral se redujo 54% y los fallecimientos laborales descendieron 79%, mientras que actualmente más de 9 millones de trabajadores cuentan con cobertura en todo el país.
“El principal cambio fue pasar de una lógica centrada en la reparación indemnizatoria del daño para algunos a una mirada universal, enfocada en la recuperación integral y la prevención de riesgos. Hoy el objetivo es evitar que el accidente ocurra y trabajar junto a las empresas para generar entornos laborales más seguros”, señala Fernando Esperón, gerente general de Asociart ART.

Del resarcimiento a la prevención
La evolución del sistema estuvo acompañada por cambios profundos en la forma de gestionar los riesgos laborales.
Hace tres décadas, la seguridad ocupaba un lugar más limitado dentro de las organizaciones. Con el tiempo, la capacitación, la identificación temprana de riesgos, la ergonomía, las inspecciones preventivas y el desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas comenzaron a consolidarse como pilares de la gestión preventiva.
“La prevención pasó a convertirse en pieza fundamental del sistema. Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de anticipar los riesgos y generar condiciones de trabajo cada vez más seguras”, explica Esperón.
Un mundo laboral en transformación
La evolución del sistema también acompañó los cambios del entramado productivo argentino. La Argentina de 2026 presenta una realidad muy distinta a la de 1996. Actividades como la minería y la energía adquirieron mayor protagonismo, mientras que la digitalización transformó procesos en prácticamente todos los sectores económicos.
Sin embargo, los riesgos laborales más frecuentes continúan siendo similares a los registrados décadas atrás: caídas, golpes, lesiones musculares y accidentes de tránsito siguen representando una parte importante de los incidentes laborales.
“La diferencia es que hoy contamos con más herramientas para prevenirlos, identificarlos y gestionarlos antes de que se conviertan en accidentes”, agrega Esperón.
Asociart: 30 años acompañando la evolución del sistema
Desde sus inicios, Asociart acompañó el crecimiento y la consolidación del Sistema de Riesgos del Trabajo en Argentina. La compañía pasó de brindar cobertura a 297.958 trabajadores en sus primeros meses de operación a proteger actualmente a más de 1 millón de trabajadores en todo el país, colaborando junto a más de 115.000 empleadores.
Durante estas tres décadas, la empresa desarrolló programas de prevención, capacitaciones, herramientas digitales y servicios orientados a fortalecer la cultura de seguridad en las organizaciones.

Los desafíos que vienen
A pesar de los avances alcanzados, el sistema enfrenta nuevos desafíos. La transformación tecnológica, la automatización de procesos, la aparición de nuevas modalidades de empleo y la necesidad de continuar fortaleciendo los mecanismos técnicos del sistema forman parte de la agenda de los próximos años.
“El mundo del trabajo seguirá cambiando y el sistema deberá continuar adaptándose. La experiencia de estas tres décadas demuestra que la prevención es el camino más efectivo para proteger a los trabajadores y acompañar el desarrollo productivo”, concluye Esperón
Por Fernando Esperón