Por Mónica Fernández de @TudineroXL
Qué dice la normativa respecto de los billetes más antiguos de 100 dólares. ¿Están obligados los bancos a aceptarlos? Tips y recomendaciones
¿“Cara chica” o “cara grande”? Todos los billetes de 100 dólares tienen el mismo valor y la misma legitimidad en la teoría pero en la práctica no siempre es así en la Argentina. Todos tienen a Benjamin Franklin en el frente, pero los primeros -emitidos entre 1914 y 1996- muchas veces son rechazados al querer depositarlos en un banco argentino o usarlos para alguna operación comercial. Incluso para tomarlos algunas casas de cambio le hacen una “quita” que puede rondar el 5%.

Importante: un dólar es un dólar
Tanto para la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos como para el Banco Central de la República Argentina (BCRA), un billete de USD 100 vale USD 100, sin importar el año de emisión. La postura oficial de la Fed es que el papel moneda emitido después de 1914 mantiene su curso legal indefinidamente, más allá de su estado de conservación, siempre que conserve más de la mitad de su superficie física.
Esto significa que no debería rechazarlos en la ventanilla del banco pero la decisión termina siendo bastante subjetiva. Si la máquina que lo valida en la caja los aparta, es el ojo y decisión del cajero la que va a determinar si se puede depositar o se rechaza.
¿Qué son los “cara chica”?
Se conoce como “cara chica” a los billetes de 100 dólares emitidos entre 1914 y 1996, antes del rediseño que introdujo los retratos ampliados, las marcas de agua y las medidas de seguridad que tienen los billetes actuales. No son falsos, no están “vencidos” (el dólar no vence) y no valen menos según ninguna norma.
Dado que en la Argentina el ahorro de dólares bajo el colchón es habitual y eso genera que muchas personas tengan guardados billetes que compraron hace 20 años, el Banco Central se expidió concretamente sobre la validez de estos billetes.
- Comunicación “A” 8079 (agosto 2024): el BCRA habilitó a los bancos a aceptar depósitos de billetes de dólar cara chica, manchados, escritos o con bordes rotos, sin costo para las entidades. El mecanismo funciona así: el banco recibe el billete, se lo transfiere al BCRA, y el BCRA lo envía a la Reserva Federal de EE.UU. para su destrucción y reposición por billetes nuevos.
- Comunicación “A” 8205 (comienzos de 2025): extendió el plazo del programa, que originalmente vencía y se fue prorrogando varias veces a lo largo de 2025.
- Comunicación “A” 8352 (noviembre 2025): eliminó por completo el límite temporal. Desde entonces, el mecanismo no tiene fecha de vencimiento: los bancos pueden seguir aceptando estos billetes de forma indefinida.
Pero acá está el punto clave: la adhesión de los bancos a este programa de recambio de billetes es voluntaria para cada entidad. El BCRA no obliga a los bancos a aceptar estos billetes, solo les da el mecanismo gratuito para hacerlo si quieren. Por eso el mismo billete puede ser rechazado en una sucursal y aceptado en la de al lado, o en otro banco.
Otro punto importante a tener en cuenta antes de sacar los dólares guardados e ir al banco es revisar su estado.
La Reserva Federal tiene un criterio concreto e inamovible (y que acá obviamente toma el BCRA) para que los dólares que no están en óptimo estado sean aceptados: debe conservar más del 50% de su superficie, de forma que se puedan identificar la denominación y las medidas de seguridad.
La propia Embajada de Estados Unidos en la Argentina aclara en su página web que se considera un billete mutilado y qué no.
Mutilado: billetes que tienen menos de la mitad de la superficie original o que su estado haga dudar de su autenticidad. Principales causas de mutilación de billetes: fuego, agua, sustancias químicas; daños causados por animales, insectos o roedores; y petrificación o deterioro por haber permanecido bajo tierra.
No mutilado: “cualquier billete sumamente sucio, mugriento, desfigurado, desintegrado, roto, desgastado pero que tenga más de la mitad del billete original y que no requiera exámenes especiales para determinar su valor.

¿Cuales son los preferidos?
- Cara grande emitidos entre 1996 y 2013
- Banda azul: los indiscutidos. Estos billetes son los que se emiten en la actualidad (desde 2013) e incorporan medidas extras de seguridad. La mas visible una banda tridimensional de color azul .
Las estrategias que funcionan en la práctica
Con el marco normativo claro, estos son algunos tips y trucos que funcionan para poder ingresar al sistema los “cara chica”
1- Ir al banco a depositarlos por ventanilla, no pedir que nos los cambien por otro billete más nuevo. Para eso se necesita una caja de ahorro en dólares. El banco si lo toma siempre lo hace al 100% de su valor nominal.
- Si lo rechazan, es buena idea cambiar de sucursal o de banco si se tiene más de una caja de ahorro en dólares. El primer filtro que pasa un billete es la máquina contadora; si no lo valida, la decisión queda en manos del cajero, y ahí entra el criterio humano. Rechazado en un lado no significa rechazado en todos lados.
- Una vez depositado, ya se puede disponer libremente . Al otro día se puede retirar por caja o transferirlo para invertirlo. Obviamente en la caja si se va a retirar hay que cerciorarse que el billete sea de las series nuevas.
- Las cuevas son la última opción, no la primera. Las casas de cambio informales suelen ser más flexibles con el estado del billete, pero aplican descuentos que en la práctica pueden quitar cerca de un 5% sobre el valor real. Es la vía más rápida, pero también la más cara.

Importante: aprender a conservar los billetes
Muchos rechazos de billetes se dan porque están dañados. Y en general el problema es que estuvieron mal guardados.
- No usar clips. Con la humedad y el tiempo el metal se oxida y mancha el papel.
- No usar alfileres. Perforan el billete y también se “oxidan”.
- No usar gomitas o banditas elásticas. Con el tiempo se derriten, se pegan al papel y terminan destruyendo el billete.
- Cuidado con la humedad y las manchas antes que con las roturas. Un billete con un pedacito roto (siempre que conserve más del 50% de su superficie) suele ser más fácil de gestionar que uno manchado o desteñido, porque las manchas dificultan verificar las medidas de seguridad.
- Insectos y roedores: es una de las causas más frecuentes de billetes que pierden parte importante de su superficie. Se puede perder todo el dinero.
- Buenas prácticas: reemplazar las banditas elásticas por fajas hechas de papel, guardar los billetes en bolsas herméticas (tipo ziploc) o papel aluminio. No bolsas comunes porque ahí penetra la humedad. No doblarlos para evitar que con el tiempo se puedan partir.
Por Mónica Fernández de @TudineroXL